Y el Domingo fui por Maintencillo. Frente a la caleta se recordaba a varios pescadores que habían partido de éste mundo y había dos cofradias de chinos que les rendían sus respetos. Fue curioso para mi encontrar que una cofradia vestía camisas blancas y la otra unas amarillas. De la gente que vestía de amarillo me sonaban a antiguos tímbres de miles de años, como despertando algo mas viejo de lo que yo presentía. El sonido de las flautas arrastra y transporta los sentidos a un mundo lejano y profundo. Solo cuando mire las fotos de lo que había presenciado me di cuenta de los colores que ya había usado en éste cuadro en el que estaba trabajando.
También fue curioso que encontré a los mismos chinos que habia pintado hacía seis años atrás cuando los vi en Concón para la celebración de San Pedro.

