Conocí al pintor Leo Díaz como exponente de la colectiva “Los 12 Jóvenes” organizada por el Foro Social de Puerto Plata durante su Quinto Festival de la Cultura. Para esa muestra proponía obras que acompañaron notas curriculares que refieren un pronto nexo con las artes y, sobretodo la búsqueda de experiencia como provinciano, puertoplateño y habitante de un poblado marítimo donde suele conjugar sobretodo sus pinturas.
Leo propuso para la muestra de “Los 12” varias obras pictóricas que diferenciadas en sus formatos y planteos lingüísticos, traducen un directo y no temeroso recurso del collage, cuando no densas, manchosas y apuntaciones, y todas con un consciente impulso de comunicar más que de resolver los temas.
Leo resulta ser un pintor de indetenible y temprana vocación de las necesidades expresivas sin horizontes definidos, aunque el discurso que presenta como una “Panorámica de la Loma Isabel de Torre”, es arribo a una estación especifica. Tal arribo lo define el monotema resuelto de manera espiritual, dando constancia de situarse en una realidad paisajística interpretativamente cerrada y única pese a las sensaciones de sus variables subjetividades.
Desde el equidistante y nativo Sosua, el pintor ofrece un solo foco como si se tratara de un obsesionado amador de Isabel de Torres, cuyo cuerpo ecológico es espejismo vislumbrándose en composiciones encuadradas con cielo/mar, y sin embargo asumido como eje de una invención apuntalada y resuelta indistintamente, con astro y contrariamente, con sobrio ondular en una tarde gris y vibraciones pinceladas que alejándose de lo real ofrece lo contrario: lo irreal en las variaciones de los tiempos que se inventa como intérprete no objetivo, no realista, por consiguiente no un cantor verista de la geografía circundante apropiada en sí misma.
Solo conocemos de su “Panorámica de la Loma Isabel de Torre” un núcleo de imágenes que el correo electrónico me transmitió, constatando como en la unidad se puede alcanzar las variaciones, resultando lo suyo, un discurso apuntalado en el soliloquio de un fresco lirismo donde la abstracción entrecruza los planos que sabemos reales, pero que la espiritualidad transforma como amarre absoluto y fresco.
Danilo De los Santos.
Leo Díaz (1977), an auto didactic painter who experimented with art at a young age, lives and paints in Sosúa, Dominican Republic. The natural environment and diverse tonalities of Caribbean light populate his thoughts and canvases. Díaz\\\' work began with studies of classic and iconic work which he has now abandoned in search of defining his personal artistic style. He currently focuses on abstract and geometric color studies and minimalist figuratives. This show comprises his most recent body of work which exemplifies his unique interpretation of color and light. Lisa Kirman
Leo Díaz (1977), pintor autodidáctico quien experimentaba con la pintura a una edad muy temprana, vive y trabaja en Sosúa, República Dominicana. El ambiente natural y las diversas tonalidades de la luz caribeña habitan sus pensamientos y sus lienzos. Sus primeras obras partían de obras clásicas e icónicas, las cuales el pintor ha abandonado en búsqueda de su propio estilo artístico. Actualmente Díaz se dedica a pintar trabajos abstractos, estudios geométricos de color y temática figurativa minimalista. Esta exhibición compone su trabajo más reciente y ejemplifica su particular interpretación de color y luz. Lisa Kirkman
Contact: leodiazart@gmail.com 809 712 3632
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